martes, 3 de febrero de 2009

UNA VOZ DEL PASADO (IV)

El agua resbalaba sobre su piel, tibia, acariciando su torneada musculatura, no necesitaba mucho ejercicio para mantener un cuerpo envidiable, no conseguía descargar del todo su mente, y la ducha no estaba resultando del todo placentera, ahora se arrepentía de no haber cogido el telefono, podia ser del hospital, no recordaba que numero habia facilitado en recepcion. Se demoro más de lo aconsejado en salir, se sentía bien con el agua golpeando su magullado cuerpo, llevaba mas de veinticuatro horas sin dormir.Se imponia urgentemente un descanso, pero su mente parecia subida a un tiovivo de voces estridentes y luces de colores, giraba sin parar buscando alguna respuesta al sinfin de preguntas que se planteaba.


Se envolvio en su mullida toalla, le gustaba sentir la caricia del rizo sobre su piel humeda, se miro en el espejo que le devolvio el rostro de un desconocido, sus ojos esmeralda carecían de brillo, los parpados caidos como si el peso de las preocupaciones se hubiesen alojado en ellos, la sombra negro azulada empezaba a extenderse encima de su mejillas que habían adquirido un color amarillento. No se encontraba en su mejor momento, y el reflejo se lo venía a recordar insistentemente. El cansancio habia hecho mella en él y en esas condiciones era incapaz de hilvanar pensamientos coherentes.
Decidio tomar alguna infusion y acostarse encima de la cama, al menos tres horas, si no conseguía conciliar el sueño al menos descansaria el cuerpo. Despues, ya más tranquilo se pasaria por el hospital, no queria que Marta lo viera en aquel estado. Recordó que el telefono había sonado cuando iba a meterse en la ducha, pero tendría que esperar, el agua tibia estaba haciendo su efecto y los ojos le pesaban demasiado.


Con movimientos torpes entro en la cocina, y puso a hervir el agua, rebuscó en la caja de infusiones, le vendría bien una combinacion de manzanilla, melisa y tomillo, le ayudaria a conciliar el sueño más facilmente. El agua hirvió más rápido de lo que pensaba, la vertió en la taza y se la llevo hacia la habitacion, esperando que terminara de infusionar. Se sentó en el borde de la cama, el chandal le daba sensacion de comodidad, se tomaria el resto del día libre para tratar de atar cabos, le esperaba mucho trabajo en la morgue, pero mañana sería otro día. El liquido caliente llenó su estomago, se dio cuenta de que hacia ocho horas que no comía nada, pero tampoco le apetecía.


Apoyó la cabeza sobre la almohada, sus rizos morenos se esparcieron creando un contraste de luces y de sombras sobre las sabanas blancas, la mente se nubó y concilio el sueño con bastante rapidez, el cansancio al fin había hecho mella en él. Despertó sobresaltado al cabo de una hora, una voz insistente dentro de su cabeza repetía sin cesar, recuerdas lo que paso en El Robledo, tenía la frente sudorosa y el corazon le palpitaba con fuerza, aquello no tenia sentido, solo habia estado dos veces en ese paraje norteño, pero era la pista que le habian dejado los que manejaban en estos momentos los hilos de su existencia.


Se levantó con dificultad, sus piernas no respondian a ningun estimulo, se acercó al baño, secó el sudor de la cara y volvio a intentar dormir, quizás en algun instante recordara a que se referían, esta vez le costó un poco más conciliar el sueño, pero el cansancio terminó por vencerlo. Su mente vago hasta su infancia. Tenía diez años y sus padres lo habían obligado a ir al campamento, era un verano muy caluroso, y ellos tenían que trabajar, pero Fran sabía que eso era una excusa, hacía meses que se quedaba solo los sábados cuando ellos salían de casa bien temprano y no volvian hasta la hora de la comida y cuidaba de Magda, empezaba a sospechar que las cosas entre sus padres no iban nada bien, para tratar de arreglar sus diferencias a él lo mandaron al campamento y a su hermana tres años menor que el, a casa de los abuelos en Vigo.


El Robledo debía su nombre a una enorme extension de robles, en los que estaba ubicado el campamento y un paraje de gran belleza, estaba considerado uno de los mejores complejos de vacaciones. Contaba con unas veinte cabañas de madera, que se distribuian circularmente entorno al barracon que hacía las veces de comedor. La decoracion era bastante austera , las camas se alineaban en dos paredes cinco a cada lado, cada chico disponia de una cama, y un baul donde guardar la ropa, todo el mobiliario era multifuncional, asi que el baul hacia las veces de armario, mesita, de silla y de todo lo que se terciase, completaba la estancia un minusculo aseo compuesto de inodoro y lavabo. Las cabañas de los chicos estaba en lo que llamaban El roble grande, la parte mas frondosa del paraje y la mas alejada de las duchas, el de las chicas estaba en la zona mas descubierta, no acababa de recordar como se llamaba.


Las duchas estaban fuera del circulo formado por las habitaciones y la cocina comedor, a unos veinte metros de las cabañans de las chicas se levantaba otro minicampamento formado por las dos cabañas de los monitores, los lavaderos, y un barracon separado en dos puertas que separaba a los chicos de la chicas, en cada una de las partes se distribuia una hilera de alcachofas de hierro donde la intimidad no se conocia, eran otros tiempos, a pesar de estar dormido sonrió. No hizo demasiados amigos ese verano, era retraido y no hizo muchos esfuerzos por acercarse a los otros chicos, mientras los demas estaban jugando, el se sentaba en el porche de la cabaña a leer, o recorria los alrededores del parque observando insectos, y plantas.


Se removio en sueños y volvio a sudar profusamente, en los alrededores había un rio, tenian prohibido acercarse a él sin permiso de los monitores, iban una vez o dos por semana a bañarse, y la verdad es que despues de una hora de camino bajo un sol de justicia el agua fría se agradecia, se inquieto todavía mas, de momento se vio dentro del rio, la corriente arrastrandolo con fuerza, luchaba por acercarse a la orilla, pero cada vez se encontraba más lejos, se sentía cansado, y tenía las manos magulladas de las veces que habia intentado asirse a cualquier cosa que le parecia segura, un monitor se apercibio del peligro y se lanzó en su busca, con gran esfuerzo lo dejó en la orilla, pero la fuerza del agua lo arrastro rio abajo. Despues de dos horas de infructuosa busqueda encontraron su cuerpo, todavía respiraba pero tenía varios golpes en la cabeza, una pierna rota, y bastante agua en los pulmones.


Se despertó bañado en sudor, las lagrimas resbalaban por su rostro, había olvidado por completo ese episodio. Se referiria a ese accidente la pista. Se secó las lagrimas y miró el reloj, las cinco de la tarde, había dormido mas de lo previsto. Se metio en la ducha con la cabeza todavía abotargada, y el agua volvió a resbalar por su cuerpo limpiando su mente de pensamientos oscuros. En diez minutos ya estaba listo de nuevo para salir a la calle, pensó que todavia podía esperar un rato para acercarse al hospital, tenía que poner sobre papel las ideas que machaconamente martilleaban su cabeza, luego pondría orden con Marta a aquella maraña de ideas inconexas que le asaltaban


Revivir de nuevo el incidente de El Robledo le hizo daño, despues de aquello se aisló todavia más, sus compañeros de habitacion le rehuian, y paso los ultimos diez dias encerrado en la cabaña sin apenas ver el sol, comía a duras penas y dormia menos aún. Tres años de sicologos le habían ayudado a olvidar el rio y la fuerza con la que lo engullía, hasta el punto que se borro de su mente, pero ahora descubría que solo estaba escondido en algun lugar, esperando a asaltarlo c¡de nuevo si se producia el estimulo adecuado. La segunda vez que estuvo en el paraje fue hace unos siete años, cuando tuvo que acudir al levantamiento de un cadaver junto con el juez de instruccion, se trataba de un caso muy complejo que según sabía todavía no habia sido resuelto. Un hombre fue encontrado en extrañas circunstancias, fue dificil establecer la hora de la muerte, y que la había causado, a pesar de haber examinado el cadaver tres forenses distintos no habian sido capaces de llegar a una misma conclusion, el informe fue un caos inconexo con tres horas distintas de la muerte y dos posibles causas, no se halló ningun impacto de arma de fuego ni de arma blanca, ni señales de estrangulamiento, pero el cuerpo tenía signos de haber sido golpeado, la muerte le había sido sobrevenida de forma subrepticia.


A cual de los dos incidentes se referirian, habría algun nexo de unión entre ellos que no supo vislumbrar entonces y que lo había perseguido hasta Sevilla, hizo varios esquemas con el proposito de aclararse las ideas, quiza era hora de ir al hospital, si Marta estaba despierta entre los dos podrian sacar conclusiones. Volvio la cabeza hacia el telefono, sentia miedo de lo que podia encontrar alli, en el contestador, asi que cogio sus notas, su ordenador portatil su mp3 grabador, echo una ultima mirada a su sala de estar y cerró la puerta con llave, seguía sintiendose vigilado en su propia casa no era una sensacion agradable.
Todavía estaban en invierno pero la temperatura ya era agrable, estaban a finales de febrero, pronto llegaría la primavera. No recordaba donde había dejado el coche, recorrió la calle arriba y abajo y ni rastro de su Opel Astra gris metalizado, miró en las calles adyacentes, pero seguía sin verlo. Había dotado a su vehiculo de un sistema de localizacion vía satelite, un pequeño capricho que le había resultado caro porque nunca había tenido ocasion de probarlo. Había llegado el momento de poner en marcha el localizador. Abrió la bolsa de mano y saco un pequeño mando muy parecido a un busca pero con un monton de botones, empezo a maniobrar y en la pantalla del ordenador aparecio el coche, lejos del barrio donde vivía...
La cabeza empezó a darle vueltas, como había llegado alli el coche, era imposible que el hubiera dejado el coche a dos kilometros de distancia de su casa, y en un barrio que no frecuentaba nunca, decidio coger un taxi y acercarse al lugar donde segun el localizador encontraria su Opel, el miedo se reflejaba en sus ojos, y todo su cuerpo estaba engarratado. Era una nueva pista, habrian dejado otro regalito para que lo encontrara, pretendían volverlo loco... empezaba a estar verdaderamente preocupado por Marta. porque no había llamado al hospital antes de salir de casa.
El taxi lo dejo una manzana antes de llegar, camino el trecho que le separaba del vehiculo intentando tomar decisiones, sabía que no debia tocar el coche con las manos descubiertas porque podía comprometer pruebas pero los guantes estaban en el maletero con su equipo forense, un escalofrio le recorrio el cuerpo, su coche no había sido forzado, todo parecia intacto, se debatio entre llamar a sus compañeros o actuar según su criterio, llevaba muchos años trabajando con la policía sabia como debía actuar. Cubrio su mano con un pañuelo y abrio el maletero, saco un par de guantes de latex y se puso a inspeccionar el coche, a simple vista todo era normal, menos el lugar donde estaba estacionado.
Decidió coger el vehiculo y acercarse al hospital, consultaría con Marta que debían hacer, seguramente se llevaría un buena reprimenda, pero su mente no daba para más, aquello le estaba poniendo en una situacion limite, quien iba a creerlo si iba con una historia tan desmadejada, lo creería la persona con la que había compartido confidencias los ultimos cuatro años. Ensimismado en sus pensamientos no se fijo en el hombre que cruzaba la calle en ese momento y frenó casi rozandole las piernas, al final de trayecto mas accidentado que otra cosa llego a la recepción del hospital. Una enfermera le informó de que Marta había recibido un par de visitas, que en ese momento estaba dormida.
Fran se acercó a la habitación y encontró a la sevillana con el pelo azabache esparcido sobre las sabanas relavadas del hospital, el palido rostro creaba un fuerte contraste en ese marco de ebano lacio, tenía las manos agrietadas y un rictus se dibujaba en sus labios, se acerco a la cama y poso sus manos en las de ella, acerco una silla y se puso a trabajar sobre la mesita, de momento algo llamo su atencion debajo de su mano izquierda, asomaba la punta de un papel. Fran tiró con suavidad de el, era un hoja cuadriculada, podía proceder de cualquier bloc escolar, una escritura desmañada habia garabateado ¿Te gustan las emociones fuertes?. Hoy ha sido tu coche, mañana quizás no la encuentres a ella.

7 comentarios:

Rosana, alias Roxx dijo...

Bueno, nena, tarde pero seguro; por fin he pillado un rato tranquilo para leerte, y la verdad, me tienes enganchaíta perdida...¡¡¡que nervios madre!!! ¿Para cuándo la siguiente entrega? Besotes, cielo.

Isi dijo...

mmmm....¡qué mal rollito lo del papel!.

Sigue así que nos tienes a todos en ascuas!!!

Un beso, preciosa!

Carlos dijo...

Voy con atraso, y pendoname, un poco de pendón si soy…ahora ya tengo lió total o esta soñando y sueña en el norte, o esta en el norte y no esta en el sur.¡¡¡Conclusión!!! Esta delirando y no sabe ni donde esta el hospital ni su querida Marta. Y es que se tiene que estar quieto como yo…descansar y descansar has que le salgan ampollas en trasero jajaja
Me gusto el IV capitulo, la intriga para mi, es si las chicas de las duchas están buenorras
Besos guapísima. y más y más de tooooo

Nurita dijo...

Juassss ya estoy aqui o eso espero.Bueno por partes, enganchada me tienes nena y ya prometo leerlo aqui ( lo imprime pa ponerme al dia emmm). Tu relato cautiva desde la primera linea, es rapido, enigmatico y sencillo a la vez. Tienes que explicarme algo del capitulo dos, pues no me cuadra en un momento dado la descripcion con el tiempo ( ya te explicare). Otra cosa que ya me diras, ¿porque usas nombres ingleses emmm? Franky, Andy.... ( es puro cotilleo emmm)
Lo dicho guapa me engancho, estoy por recomendartelo como lectura ... jajajjajajaj
Un besazo y espero la proxima entrega mordiendome las uñas....Chao Chao

Rosa dijo...

Esto esta muy misterioso, asi que debere leer los tres capitulos anteriores para ver si pillo algo,me falta tiempo pa tooooo, pero me parece una historia intrigante de las que a mi me gustan.
Carmina, wapa que tengas una semana genial a pesar de la ola de frio que estamos padeciendo que mas que ola, esto se parece cada vez mas a Finlandia jajajajaja.
Un enorme besoteeeee pa ti.

David dijo...

Te conozco se quien eres, y me gusta mucho como escribes
Besos

SoL LuNaR dijo...

LuZ